No te vayas

diciembre 15, 2016

Hay palabras que deberían salir sin temor a ser juzgados ni por otros ni por nosotros mismos. Hace ya muchos años te vi partir y sabiendo que era necesario que te fueras no me atreví a decirte que quería que te quedaras; no me atreví a decirte que no me daba igual que estuvieras o no. Me ha costado mucho desenredar todo lo que ha significado en mi vida no haber pronunciado esas palabras en ese momento y que lo supieras. Aunque doliera, había que hacerlo: tú irte, yo pedirte que no te fueras.

losgabrielos

En estos días que te reencontré y que por esas cosas del destino ahora estoy yo en la posición de partir, un amigo y colega de la facultad me dijo (mientras tomábamos café muy temprano en la mañana): no te vayas Gabriel, no te vayas. ¿Es todo tan redondo siempre? Me conmovió que me lo dijera y me asombró el sincronismo con el reencuentro y todo lo que se movía dentro. Es bueno sentir que estamos y que el tiempo que hemos pasado ha dejado huella en las personas que queremos y que las personas que queremos han dejado huella en nosotros y nos ayudan sin querer a comprendernos más.

No sé aún si me iré y esa incertidumbre es maluca; un poco me hace daño y creo que daña a los que están a mi lado. Mis poquitos afectos, los pocos vínculos ciertos que tengo… cómo los atesoro.

No sé aún si me iré, cierto. Pero sé que no los quiero dejar; sé que no quiero irme.

Los abrazo siempre… Seguimos.

En algún rincón, hay luz

noviembre 14, 2016

Hace ya dos años asumí la tarea de levantar de sus cenizas al Coro de la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela. Ha sido una tarea enorme; llena de contratiempos materiales y emocionales, pero llena a su vez de momentos plenos.

Poco a poco se ha ido consolidando un grupo de estudiantes de la facultad, la mayoría, otros vienen de otras facultades. Todos unidos por las ganas de salirnos de tanta toxicidad en nuestro ambiente cotidiano. Todos unidos por las ganas de emprender algo. Algunos no habían cantado nunca otros tenían más experiencia… y entre tanta diferencia, la tolerancia, el afecto sincero y la alegría nos equilibra.

Este coro cumplió 40 años el 18 de octubre pasado. Este coro ha sido pilar del movimiento coral en Venezuela. Este coro es baluarte del movimiento coral en la Universidad Central de Venezuela. Hicimos un repertorio modesto, pero tratamos de hacerlo con dignidad y respeto por nosotros y el público. Estos muchachos han asumido para sí mismos el compromiso de sacar adelante la agrupación y el empeño que le ponen contagia. Yo entre tanta desazón he encontrado entre ellos un poco de alegría y calor; les estoy profundamente agradecido.

Pero lo que más me gusta es haber podido crear un espacio donde ellos crecen como seres humanos, un espacio donde todos pueden expresarse libremente, donde abundan las risas y las palabras de aliento, donde no pasa un ensayo en el que alguien no le diga a un compañero: te quiero… estoy orgulloso de eso.

Gracias por estar ahí, por las sonrisas, por la confianza y la paciencia. Por tanto buen ánimo entre tanta adversidad. Gracias por atreverse a ser quienes son y no temer mostrarse. Amar a un ser colectivo, a un coro por ejemplo, es un poco amar nada porque ese ser no es ninguno de sus integrantes y de alguna manera todos lo son.

Sin embargo quiero expresarles a todos y cada uno de los que hoy están:

Yuraní, Génesis, Cristina, Johan, Erick, Frank, Raiza, María Fernanda, Jéssica, Mariangel, Victoria, Noymar, Jesús, Óliver, Juan, Carlos, Leslie y Angélica…

…cuánto los amo.

Nos seguimos leyendo.

Las palabras y su significado son un canal increíble, quizá infinito. Pero hay otros infinitos a los que la palabra no llega. Me he quedado mudo ya mucho tiempo. No puedo hablar de mis pérdidas; no he podido sacar tanto dolor que llevo todo este tiempo.

No he podido hablar de la partida de papá, de la abuela, de madre, de tía Bache… y ahora Héctor. Se me han muerto ya casi todos mis afectos importantes en tan poquito tiempo. Y no me refiero a hablar de ello porque considere que lo que tengo que decir sea particularmente valioso o interesante… simplemente porque han sido y son tan importantes para mí que dejar algo para ellos es lo mínimo que siento debo hacer.

Pero no puedo, aún no.

Gabriela Olivo de Alba

mayo 12, 2014

OlivoHace tres semanas Lorenzo me invitó a la presentación de un libro. Su autora fue, hasta ese día, agregada cultural de México en Venezuela; ya se regresó a su país o estará en alguna otra misión diplomática.

El libro es curioso. Cada mañana desde hacía algunos meses Gabriela se levantaba y copiaba sus sueños en facebook. Yo no uso facebook, pero Lorenzo me iba contando a veces algunos sueños que le parecían raros. Yo, un poco desubicado, no entendía muy bien la dimensión del asunto… hasta que la escuché, hasta que la leí.

Ojo de la Cerradura es un libro donde miramos sin temor la intimidad de una persona. Me maravilla esa capacidad de ponerse al descubierto, toda esa fragilidad aparente y lo inmune que somos cuando nos atrevemos. Es muy lindo. Los usuarios de facebook pueden buscarla; sus escritos están allí. Yo les dejo acá un par.

Martes 11 de marzo 2014

Lamo las estampitas para humedecer la goma y pegarlas en el álbum. En el sueño es una tragedia que no aparezca el Coloso de Rodas porque vino repetido el Faro de Alejandría y yo no logro recordar sino el nombre de tres de las Siete Maravillas del álbum que me han regalado para que me entretenga porque estoy en la clínica sin las amígdalas que me acaban de arrancar y no puedo pedirle a mi abuelo que me recuerde los nombres que me faltan pues está en otra cama en esta misma clínica esperando que le arranquen ¿el corazón o la pierna? Y yo afanada en lamer estampitas y en recordar nombres de “maravillas” mientras el abuelo se va.

Domingo 9 de marzo 2014

Salgo todavía anestesiada de la operación a la que me he sometido para transformarme en sirena. Algunas mujeres que, en el sueño, hemos dejado la edad de procrear optamos por la vida de sirena. Pero nunca me aclararon que en lugar de dejarme en altamar me colocarían en el acuario de una guardería infantil a donde todavía anestesiadas nos llevan para que los niñitos se entretengan.

Toda respiración es escritura. Seguimos leyendo.

 

 

a Gabriela

Tengo un gusto por llevar las leyes de la física al plano personal; fue de las primeras cosas que se me daban más o menos bien al empezar a estudiar. Era como un juego: desdibujar su contexto y ponerlas en planos de sentires, emociones y afectos. No es responsabilidad de él, pero tal vez se lo debo a la maravillosa lectura del libro de Hewitt. Repito, Hewitt no es responsable de esta actitud que reconozco está en contra del código de buena conducta de todo físico respetable.

Uno de estos casos donde la física se me ha revelado fatal y a la vez hermosa es en la segunda ley de la termodinámica; en la irreversibilidad natural de los fenómenos físicos

Ay que le da
Que le da vamos a ver
El agua que se derrama
No se vuelve a recoger

La segunda ley es para mí aquello que diferencia la infancia y adolescencia de la adultez. Mejor dicho, es la conciencia de la segunda ley lo que marca la diferencia.

Hay un punto en la vida donde nos damos cuenta que las decisiones tomadas son irreversibles,

que la decisión tomada y el camino que andamos no pueden echarse atrás. Desde luego, es posible andar el camino y llegar a un punto que puede parecerse mucho a aquél donde estábamos, pero en realidad no es el mismo punto y acaso nosotros tampoco lo somos.

Al despedirme de ti, hace trece años en La Puerta, en ese momento, tomé la decisión de no ser feliz. Caben miles de razones que justifican porqué, pero el hecho es que te fuiste, y aunque sé que no es exacto decirlo, te dejé ir. Con el pasar de los días comprendí que no estarías a pesar de todo y nuestros caminos se volvieron senderos que se bifurcan. Fue mi primer contacto con la segunda ley.

La adultez no es tener cara amarrada ni andar de mal humor todo el tiempo o fumar cigarrillos o abusar del sexo, las drogas y el alcohol; ser adulto es tener la responsabilidad de asumir las consecuencias de esos actos y de muchos otros más. Afortunadamente, la vida me ha puesto ejemplos de adultos absolutamente comprometidos con su trabajo y totalmente encantadores, siempre dispuestos a ayudar a otros; adultos concientes de sus emociones y de la forma que viven y por eso, tal vez, parecen a otros ojos un poco inconcientes, libres y aniñados. Adultos en una forma más franca y humana.

La vida me ha puesto en situación de remediar aquello que ocurrió hace ya tanto tiempo y esta entrada es un poco dedicada también a todos aquellos que me han hecho, tal vez sin querer e irreversiblemente, mejor persona.

Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de tu boca es la lengua.
Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.

Lo insólito de este poema de Cortazar no es su brevedad ni su forma repetitiva cual célula minimalista. Tampoco lo es su erotismo de cuatro palabras efervescentes. Lo insólito es la capacidad de ir entre palabra y palabra y descolocarlas… Cada final de verso está cerca del siguiente pero a la vez a un millón de años luz… y cómo cada palabra lleva del rito más primitivo de repetición o autorepetición, a la máquina más sublime jamás creada por el ser humano.

Hoy resuenas.

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Sonnet 23

enero 12, 2013

As an unperfect actor on the stage,
Who with his fear is put beside his part,
Or some fierce thing replete with too much rage,
Whose strength’s abundance weakens his own heart;
So I, for fear of trust, forget to say
The perfect ceremony of love’s rite,
And in mine own love’s strength seem to decay,
O’ercharged with burthen of mine own love’s might.
O! let my looks be then the eloquence
And dumb presagers of my speaking breast,
Who plead for love, and look for recompense,
More than that tongue that more hath more express’d.
   O! learn to read what silent love hath writ:
   To hear with eyes belongs to love’s fine wit.

Thanks Skakespeare, from my beloved Caracas.

Chat existencial

octubre 30, 2012

Hace unos días conversaba con mi buen amigo César Maldonado sobre la banda islandesa Sigur Ros. Luego de despedirnos, la conversación continuó vía mensaje de texto. Los guardé y transcribo uno acá no sé porqué, pero ahí va.

Gabriel: Lo que me pasa cuando escucho y veo la música de Sigur Ros es que me parece apocalíptico. Pareciera que fuera la última vez que veremos a los amigos y los abrazaremos con sincera amistad, la última vez que besaremos a la persona amada, la última vez que los niños jugarán con verdadera pureza. Es la última vez de todo. Creo que por eso me producen esas sensaciones. Me conmueven mucho.

César: Hasta cierto punto te comprendo perfectamente. El jueves cuando regresaba de Carayaca, los escuchaba viendo el paisaje y la sensación que tuve fue que toda la belleza se intensificaba. Creo que lo que me ha conmovido de ellos es eso, su búsqueda de y conexión con la belleza. Y eso que me comentas, en el fondo, se trata de eso. Porque viendo bien lo que escribes, esa visión apocalíptica que describes está asociada a la importancia que tienen esas cosas para ti (evidentemente plenas de belleza) y como te conmueven y a la vez está presente el temor a perderlas por causa de algún suceso extraordinario y fuera de nuestro control.

César: Quizás nos pase que la música de Sigur Ros, como quizas otros (Pärt, Bach, Feldman y mucho de Marillion para mí y posiblemente otros), nos multiplica nuestro sentido de la belleza y nos abre al campo de la belleza infinita, la que está al lado de lo mejor que somos todos, el espíritu que aspiramos a alcanzar.

César: Y ahí, en ese hecho, está la verdadera razón de la POESIA, no como género literario sino como fuerza y espíritu que subyace cotidianamente en lo mejor de cada aspecto de este universo desde siempre y hasta ahora y en la belleza más elevada del espíritu humano. En lo personal, creo que despertar eso en las conciencias es la verdadera razón de ser del arte y de los artistas.

Gracias amigo por compartir estas palabras conmigo, en estos días no muy felices.

Los vemos ;)

Verdaderamente, nunca fue tan claro el amor como cuando Hans Christian Andersen amó a Jenny Lind, el Ruiseñor de Suecia.

Hans y Jenny eran soñadores y hermosos, y su amor compartían como dos colegiales comparten sus almendras.

Amar a Jenny era como ir comiéndose una manzana bajo la lluvia. Era estar en el campo y descubrir que hoy amanecieron maduras las cerezas.

Hans solía contarle fantásticas historias del tiempo en que los témpanos eran los grandes osos del mar. Y cuando venía la primavera, él le cubría con silvestres tusílagos las trenzas.

La mirada de Jenny poblaba de dominicales colores el paisaje. Bien pudo Jenny Lind haber nacido en una caja de acuarelas.

Hans tenía una caja de música en el corazón, y una pipa de espuma que Jenny le diera.

A veces los dos salían de viaje por rumbos distintos. Pero seguían amándose en el encuentro de las cosas menudas de la tierra.

Por ejemplo, Hans reconocía y amaba a Jenny en la transparencia de las fuentes y en la mirada de los niños y en las hojas secas.

Jenny reconocía y amaba a Hans en las barbas de los mendigos y en el perfume del pan tierno y en las más humildes monedas.

Porque el amor de Hans y Jenny era íntimo y dulce como el primer día de invierno en la escuela.
Jenny cantaba las antiguas baladas nórdicas con infinita tristeza.

Una vez la escucharon unos estudiantes americanos, y por la noche todos lloraron de ternura sobre un mapa de Suecia.Y es que cuando Jenny cantaba, era el amor de Hans lo que cantaba en ella.

Una vez hizo Hans un largo viaje y a los cinco años estuvo de vuelta.

Y fue a ver a Jenny y la encontró sentada, juntas las manos, en la actitud tranquila de una muchacha ciega.

Jenny estaba casada y tenía dos niños sencillamente hermosos como ella.

Pero Hans siguió amándola hasta la muerte, en su pipa de espuma y en la llegada del otoño y en el color de las frambuesas.

Y siguió Jenny amando a Hans en los ojos de los mendigos y en las más humildes monedas.

Porque verdaderamente, nunca fue tan hermoso el amor como cuando Hans Christian Andersen amó a Jenny Lind, el Ruiseñor de Suecia.

Aquiles Nazoa

Green Vader

abril 1, 2012

Bueno ¿y quién dijo que había terminado?

Hasta Lord Vader está preocupado.

Lanzas una botella al mar, has hecho todo lo que te corresponde y esperas… pero no es una espera pasiva, el deseo te lleva a querer resolverlo todo aunque materialmente no puedas.

Sale el sol.

Peter Capusotto

marzo 12, 2012

Nada que comentar, sólo una advertencia: por favor abstenerse de ver este video si no está listo para morir de la risa.

la gran Violencia Rivas precursora del punk argentino…

Micky Vainilla

…si sobrevivieron a esto no tienen corazón.

…Sí, bricolage!!!

diciembre 30, 2011

Dicen que no es bueno dejar cabos sueltos y que uno debe terminar aquello que se comienza, por eso presento los resultados de mi experiencia “haciendo” una guitarra eléctrica; “haciendo”, entre comillas, porque fue un poco de todo: un poco reciclaje, un poco trabajo de la madera, un poco electrónica, un poco de paciencia.  El cuerpo lo conseguí en un remate de mercadolibre, el mástil lo tomé de una guitarra vieja que iban a botar y lo lijé y calibré nuevamente. Todo el herraje y los micrófonos los conseguí en guitarfetish y estoy muy, muuuy satisfecho. Me gusta el sonido, tiene cuerpo.

Tal vez más adelante pueda dejarles una muestra de sonido… aún hay que ajustar algunas cosas.

And now let’s rock!!!

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Cosas de mi país

diciembre 24, 2011

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Esto se lo topó mi madre hace años en un trabajo de campo realizado en las costas del estado Aragua en Venezuela…

¡Genial!

Reality and Fantasy

diciembre 24, 2011

Casi nunca recuerdo mis sueños, pero el de anoche sí. Soñé que iba a análisis y la consulta era en un automóvil. Uno se tumbaba en el asiento trasero mientras el doctor iba conduciendo e iba charlando; haciendo como siempre preguntas incómodas. Dicen que los táxistas hacen un poco ese trabajo; pero este no era un táxista… era el psicoanalista manejando mientras yo le contaba mis tribulaciones. Como casi siempre se reía. En verdad no eran tribulaciones lo que contaba; bueno, pero no voy a hablar yo acá de algo que no tiene ninguna importancia y que de seguro nadie comprenderá (y es que hasta me parece que ni yo lo comprendo).

A veces las cosas no son lo que deberían: un reloj no da la hora, una palabra que no comunica, un amuleto que condena, una sonrisa que espanta, unos ojos que no ven… ¿Cada cuánto tiempo debe correr el cronómetro para despertar?

¿En qué estación te bajaste que no me di cuenta?

¿atneuc id em on euq etsajab et nòicatse èuq nE?

¿ratrepsed ortemònorc le rerroc ebed opmeit otnàuc adaC? …nev on euq sojo sonu ,atnapse euq ,asirnos anu ,anednoc euq oteluma nu ,acinumoc on euq arbalap ,aroh al ad on joler nu :naìrebed ol nos on sasoc sal secev A

…por más atrás que voy en el tiempo, no lo recuerdo.

Russell quotes

noviembre 24, 2011

Uno tiene sus autores, sus favoritos, los que siempre te acompañan… y en el fondo sientes que se parecen, no sé si es algo real o impresión. No sé si realmente el mensaje es parecido o es sólo debido al efecto (o afecto) que producen en uno. En mi caso pienso en Borges, García Bacca y Russell.

Es que mi mamá hoy me envió un cita de Russell y quedé pensando… dejo tres citas de él.

“El problema con el mundo es que los tontos y los fanáticos están siempre tan seguros de sí mismos, mientras que las personas sabias están llenas de dudas”.

“La vida no es más que una competencia por ser el criminal en lugar de la víctima”.

“La buena vida está inspirada por el amor y guiada por la inteligencia”.

Dejo una última que se adapta bien a mí hoy… nos seguimos leyendo.

“A stupid man’s report of what a clever man says can never be accurate, because he unconsciously translates what he hears into something he can understand”.

Bertrand Russell

¿Y qué si me miran?

noviembre 17, 2011

A veces todo parece confuso, a veces la luz escasea y no hay velas a mano. A veces uno se obstina y persiste en sinrazones; pero todo es aparente y hay otros ojos que ven y te sorprenden.

A veces la luna te hace un guiño. Hoy me tocó…

¡Sonrío y agradezco!

Tres citas

noviembre 7, 2011

“Hazlo simple: tan simple como sea posible, pero no más”.

“Los intelectuales resuelven problemas; los genios, los evitan”.

“Debe evitarse hablar a los jóvenes del éxito como si se tratase del principal objetivo en la vida. La razón más importante para trabajar en la escuela y en la vida es el placer de trabajar, el placer de su resultado y el conocimiento del valor del resultado para la comunidad”.

Albert Einstein

Una maravilla

noviembre 5, 2011

Si todas estas entidades inanimadas pudieron ponerse de acuerdo para crear algo tan hermoso, ¿por qué no podemos los seres humanos hacerlo?