Gabriel Abellán, hijo de Carmen Alejandrina y Jesús Alfonso; vivo actualmente en Caracas, Venezuela. Luego de la indecisión quise empezar a escribir. ¿Sobre física? Pues sí y sobre otras cosas que me interesan. Tal vez se mezclen y convivan juntas todas ellas; vaya álbum familiar.

He querido ser (en el tiempo) músico, escritor (en realidad quería ser Borges), viajero errante, alquimista y ahora físico. He culminado mi trabajo de grado sobre supersimetría y su ruptura espontánea en la facultad de ciencias de la Universidad Central de Venezuela. Hago teoría cuántica de campos y partículas, pero me gustan más cosas… muchas más.

He sido profesor de física, matemática… y francés (¡plof!). Mi camino por la física no ha sido en línea recta, la geodésica me ha llevado por algunos empleos extraños que me han mostrado lo dura que a veces es la vida para todos; así un día decidí volver, volver a la física. Formé parte de la Orquesta Nacional de Guitarras de Venezuela durante ocho años siendo su director artístico los últimos dos. Actualmente soy director del coro de la facultad de ciencias de mi universidad y enseño en la cátedra de ondas y óptica. También he sido auxiliar docente en la cátedra avanzada de Métodos Matemáticos para Físicos II, Mecánica Clásica, del Laboratorio de Electridad y Optica, Ondas y Óptica y en el curso de Física General I.

Prefiero las formas breves a las grandes formas de la música y soy un admirador de las obras de Ockeghem, Josquin des Prez, Haydn, Webern, Berg, Messiaen, Philip Glass, Terry Riley, Arvo Pärt, Górecki… y esta lista es muy injusta así que no seguiré. En mi país hay grandes músicos y compositores como Juan Carlos Núñez, Luis Ochoa, César Maldonado, César Alejandro Carrillo, Miguel Astor, Diana Arismendi, Alfredo Rugeles, Emilio Mendoza… y más, muchos más. Ojalá algún día merezcamos un movimiento fuerte, unido y sin fisuras.

La mecánica me agrada y me siento cómodo pensando y trabajando en ella (¿pero quién no?); el electromagnetismo en cambio me parece tan extraño y ajeno que aunque lo admiro; solía evitarlo, pero empiezo a coquetear. Siento particular atracción por la mecánica cuántica y la teoría de campos (clásica y cuántica) y sus diversas ramas; aunque no soy un especialista las estudio con curiosidad y tal vez algún día lo sea.

Soy desdichado, amargado e infeliz casi por naturaleza diría y escribo este blog para tratar de asomar al mundo algo de lo que soy; lo cual (ahora que lo pienso) muestra un rinconcito de esperanza que, parece, aún me queda.

Este blog lo escribo para ti, disfrútalo y siéntete como en casa.

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