Casanova

marzo 30, 2012

Hay veces que la coincidencia nos toma por sorpresa y produce un choque vertiginoso. Algunos casos fabulosos como el del político que menciona desafiante en un discurso que se le quemen las manos si está involucrado en algún caso de corrupción y una semana después sufre un atentado donde precisamente se le queman las manos. Existe un temor profundo a que si mentimos y engañamos demasiado, la realidad intervendrá para detenernos como la estatua del Comendatore asintiendo con la cabeza a la insolente invitación de Don Giovanni.

Casanova intenta seducir a una campesina ingenua. Desafía su credulidad haciéndose pasar por un maestro de las ciencias ocultas. Llega la noche y se pone sus ropas de mago, traza un círculo en el suelo y afirma que es un círculo mágico; luego se pone a recitar fórmulas mágicas. De pronto sucede algo inesperado: estalla una tormenta con truenos, relámpagos y demás y Casanova se asusta. Ahora bien, Casanova sabe que la tormenta es un fenómeno desencadenado casualmente mientras él ejecutaba su parodia, sin embargo entra en pánico: cree que se trata de un castigo por su blasfemia y su reacción casi automática es ponerse a resguardo dentro de su propio círculo mágico, donde se siente seguro.

“En el miedo que me sobrecogió, estaba convencido que los rayos no me alcanzarían porque no podían entrar en el círculo.”

Casanova cayó víctima de su propio engaño. Algunas veces, la única manera de sobrevivir parece ser tomarnos en serio nuestra propia ficción y aferrarnos a ella.

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A ver, esta pregunta me resulta complicada y sólo voy a escribir hasta donde he podido entender el asunto. A primera vista pareciera que sí, veamos porqué. Supongamos una nube de gas uniformemente distribuida, si es suficientemente grande, la interacción gravitacional hará su trabajo y el gas tenderá a colapsar. Esto es, comenzamos en un estado desordenado y terminamos en un estado donde las partículas de gas están restringidas a cierto volumen debido a la interacción gravitatoria… pareciera que la entropía en efecto disminuye.

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Lanzas una botella al mar, has hecho todo lo que te corresponde y esperas… pero no es una espera pasiva, el deseo te lleva a querer resolverlo todo aunque materialmente no puedas.

Sale el sol.

Antes de laborar

marzo 15, 2012

No pude evitarlo, quedé impresionado al ver la Sala Simón Bolívar…

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Un poco de cháchara

marzo 15, 2012

Hace días conversaba con amigos y hablábamos de lo paradójico que es vivir una época donde hay tanta producción de conocimiento y maneras de acceder a él y a su vez un desatado espíritu fundamentalista que se extiende casi a cualquier área (religioso, social, científico). Creo que esta paradoja es aparente y que existe algo inherente a nuestra época que hace que el fundamentalismo sea su consecuencia natural. Leyendo a Zizek he visto cómo él lo pone en términos de un desplazamiento del creer por el conocer. El fundamentalista confía en su razón, en el argumento; ve en el sudario de Turín una ‘prueba’ de la existencia de Cristo o en las excavaciones de Mesopotamia una prueba del diluvio… todos esos programas con que nos inunda ahora NatGeo. Pero para un verdadero religioso el sudario sería algo terrible, él no necesita de eso para creer, sólo cree y punto. Esa capacidad de creer, distinta (muy distinta) a la de pensar es una dimensión que es necesario recuperar para la humanidad.

Physics of Genesis

marzo 15, 2012

In his novel, Wells makes us believe that it is quite possible to render ourselves invisible. The main character, “the most brilliant physicist the world had ever known”, discovered a way of making the human body invisible. The topic of invisibility is an open problem nowadays. I remember once I read in a biology book that a zoologist, studing albino frogs, said that its skin and muscular tissues are transparent and one can see the skeleton and visceral organs through them; is not this invisibility?

Returning to the book, Wells demonstrates with wit and logic that an invisible man acquires almost unlimited power. He is able to enter any place unnoticeably and steal anything with impunity. Elusive, he successfully fights a whole crowd of armed people and strikes down all his opponents despite their every precaution… and I might add, he could go to the italian town where live his love and surprise her without be noticed.

But, are the physical theses on which this novel is based right? Certainly yes! Only ten years were enough to put the writer’s ideas into practice. This was done by the german anatomist Werner Spalteholz. His method of transparent preparations of organs and even whole animals may be seen today in many museums. All this story seems perfect but there was one point which The Invisible Man’s clever author overlooked…

Let us suppose that we have this invisible man. Just because his invisibility, his transparency, his refractive index is identical to that of the air; that includes his eyes, so

The Invisible Man must be blind!

Recall that the eye’s function is precisely to refract light and produce a retinal image of the surrounding objects. But when the refractivity of the eye and air are identical, there is no refraction at all, so there is no retinal image.

Thankfully, Wells did not think about this issue and we have the pleasure of read this wonderfull novel again and again.

Have a beautiful day!

Chamuyo

marzo 13, 2012

Light travels faster than sound.

This is why some people appear bright until they speak.

Peter Capusotto

marzo 12, 2012

Nada que comentar, sólo una advertencia: por favor abstenerse de ver este video si no está listo para morir de la risa.

la gran Violencia Rivas precursora del punk argentino…

Micky Vainilla

…si sobrevivieron a esto no tienen corazón.

What a chance!!

marzo 11, 2012

Yesterday I was walking by Bellas Artes. The Caracas book show began and I went to see what is happening in the world of literature. But when I was coming back to my home I saw it: this black background, the big piramide, those diffracted rays. The LP of master piece Dark Side of the Moon, 1973 edition… I could not believe it. I won’t say how much it cost. But now, by chance or not, it’s mine and I’m happy.

;)

Hace días releía La Ilíada. Recuedo que la primera vez que la leí se me hizo casi imposible; esta vez fue invariablemente igual a la anterior pero encontré unos versos que me resultaron muy familiares. Los transcribo para ti:

“Como en un sueño, el perseguidor nunca lograba alcanzar al fugitivo que perseguía, y tampoco el fugitivo podía escapar claramente de su perseguidor, de modo que ese día Aquiles no logró alcanzar a Héctor, ni Héctor pudo escapar de él definitivamente”.

Esto parece el germen de una de las paradojas de Zenón. Las versiones que nos llegan hoy son más bien caricaturescas; el fragmento anterior es induscutiblemente terrorífico. Aquiles, más veloz que Héctor, se acerca a él pero no puede alcanzarlo. El hecho fundamental parece ser que Héctor es siempre o muy rápido o muy lento y es que el acento está puesto en la imposibilidad de alcanzar (ocupar el mismo punto del espacio). Recuerdo el argumento de La Opera de los Dos Centavos de Brecht: no te empeñes en perseguir la buena suerte, porque puede suceder que te adelantes y la dejes atrás.

Viéndolo mejor esto parece sacado de una pesadilla.

Doors

marzo 9, 2012

Sometimes, doors open at places you don’t expect. Today I had a meeting with people who work for ‘El Sistema Nacional de Orquestas’. It was a very nice talk and fortunately some good ideas emerged. Next week I will work in a recording at the famous “Centro de Acción Social por la Música”. This is a wonderful place where there are all the facilities for doing all processes related with academic music: rehersals, concerts, recording, edition, post-production and so on. Recording acoustical instruments, at this level, is totally different from I was doing until now and this new challenge makes me feel excited. Music education never ends and new adventures are coming.

…and yes, it’s you, I’ll see you soon.

La raíz de menos uno

marzo 8, 2012

Pensándolo bien, hay objetos que de tanto manosearlos, sacarles provecho, verlos con descaro, se nos olvida lo fantásticos que son. Uno de ellos es esa cosa, casi terrorífica que es la raíz cuadrada de menos uno.

i=\sqrt{-1}

Pienso en los pobres que trataron con asombro a esta entidad; tal fue su desconcierto que le llamaron número imaginario. He leído comentarios sobre lo desafortunado de este nombre, pero en realidad hoy me parece muy apropiado. Los conjuntos numéricos parecían ya explorados y cerrados y aparece esta cosa abominable en una ecuación ingenuamente pensada trivial.

La realidad no es realidad por la dureza (o tal vez crudeza) de las cosas que la forman, es realidad por el entramado de esas cosas, sus relaciones y sus absurdos. Cada realidad genera sus imposibles y esos imposibles nos hacen saber dónde estamos; cada realidad genera su sistema fundamental de coordenadas con el cual medimos y somos medidos.

Pero, ay de nosotros cuando queremos aplicar nuestro sistema de coordenadas a lo no-real, a lo fantástico; nuestro mismo sistema dinamita todo, cual implosión controlada por empresa demoledora… y todo cae.

Buscar los imposibles es buscar el meollo mismo de lo real, no nos queda otra tarea.

Te veré pronto.